sábado 24 agosto 2019
FALLECE MANDELA A LOS 95 AÑOS,EL DEPORTE LE LLORA.

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FALLECE MANDELA A LOS 95 AÑOS,EL DEPORTE LE LLORA.

06/12/2013
MIGUEL Á. LARA.Robben Island es una isla situada a apenas 12 kilómetros de Ciudad del Cabo. Para los europeos puede que siga poco, pero para la población negra de Sudáfrica es como nombrar Austwitch a los judíos. Lugar de reclusión para los leprosos hasta 1931, se convirtió después en el principal centro de reclusión del Apartheid. En una de sus celdas de cinco metros cuadrados pasó Nelson Mandela 27 años de su vida.
 
Rodeados de vallas y viendo sólo las aguas del Océano Índico, los grandes enemigos del Apartheid encontraron en el fútbol una válvula de escape. Pero hasta eso estaba prohibido para los negros. Jugar al fútbol iba contra el reglamento, pero algo tiene este deporte que ni la amenaza del castigo puede con él.
 
Mandela nunca jugó esos partidos, pero sí ayudó a que se fuera desarrollando una liga llamada Makana, que hoy es miembro honorario de la FIFA. El balón, a escondidas, se convirtió en una forma de rebelión contra el gobierno racista ideado por Verwoerd. Jugando con pelotas de papel o de lo que encontraran en las celdas, los presos se jugaban ser castigados, por ejemplo, con varios días sin comer. “Al principio teníamos que jugar a escondidas, en nuestras celdas, fabricando los balones con papeles, ya que estaba prohibido. Si nos descubrían jugando nos castigaban de varias formas, como no darnos de comer”, explicaba a FIFA Tony Suze, uno de los presos de la isla.
El permiso para poder jugar al fútbol con libertad sólo llegó a través de las peticiones de la Cruz Roja, cuyos informes de lo que pasaba en Robben Island eran generalmente obviados en Pretoria. Con el permiso en la mano, los presos desarrollaron un campeonato (Makana) con nueve equipos y tres divisiones.
 
Mandela era el preso estrella, el gran enemigo del régimen. Aislado en un módulo especial, ante su celda levantaron un muro cuando vieron que cada sábado podía ver como otros presos jugaban al fútbol. Ni eso le permitieron. Oía a sus compañeros de cárcel jugar, pero no los veía. Todo lo que fuera minar la moral del gran líder del pueblo negro valía.
En 1993, en la Universidad de Cabo Occidental, el profesor Chuck Korr encontró una serie de cartas sacadas de Robben Island en las que descubrió cómo se formó la Makana y cómo los presos habían organizado una liga perfectamente estructurada siguiendo escrupulosamente el reglamento de la FIFA. Separados ideológicamente, los encarcelados del Congreso Nacional Africano y Congreso Pan-Africano encontraron en el fútbol puntos de unión que hasta entonces apenas habían tenido. Fue una forma de rebelarse de manera organizada contra sus carceleros y el gobierno.
 


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